Como blanquear los dientes
Para tener los dientes blancos podemos utilizar miles de recetas o ir al dentista y gastar muchos dinero, pero simplemente con cuidarlos bien y cepillarnos todos los días los dientes, podemos llegar a tener unos dientes blancos y una sonrisa hermosa.

Para que podamos lograrlo, podemos llevar a cabo estos sencillos pasos con los que tendremos nuestros dientes mejor que nunca y cada vez mas blancos, son cosas fáciles de hacer y que no llevan mucho tiempo, una vez a la semana o todos los días, es cosa de que escojamos la que mas nos convenga.
Consejos para blanquear los dientes:
- Cepillado con sal fina y limón. En un recipiente pequeño (no metálico) se coloca una cucharadita de sal fina y se van agregando gotas de limón hasta formar una pasta. Las cantidades en si no tienen importancia siempre y cuando haya la suficiente cantidad como para mojar el capillo varias veces. Esta preparación tiene buenos resultados para quitar manchas en los dientes , se coloca en el cepillo y se procede cepillando cada diente, poniendo énfasis en los lugares con manchas o zonas más amarillentas. La sal fina actúa como abrasivo y el ácido del limón actúa quitando las manchas. Se debe tener cuidado de no friccionar las encías con esta pasta para no causar irritaciones.
- Cepillado con bicarbonato y limón. El bicarbonato es usado comúnmente para blanquear los dientes y puede ser utilizado de varias maneras. Como solución para dientes manchados indicamos que se utilice con limón, si los dientes están amarillentos puede ser utilizado solo y si lo que se desea es mantener los dientes blancos puede ser mezclado con la pasta dental normal y realizar el cepillado habitual con esta mezcla.
- Enjuagues con agua oxigenada. No más de tres veces por semana se puede utilizar el agua oxigenada de 10 volúmenes (no más alto porque quema) como enjuague bucal, reteniendola en los dientes por aproximadamente 30 segundos, luego se tira y no se enjuaga. Es conveniente realizar este procedimiento luego de la última cepillada dental, antes de dormir.
- La pulpa de fresa. Se toma una fresa o frutilla y se aplasta con un tenedor hasta formar una pasta, luego se coloca sobre el cepillo y se procede a la limpieza de los dientes utilizandola en lugar del dentífrico común.